
¿Se volverán invendibles en España las viviendas con un certificado energético bajo? Verdades y mitos
Últimamente aparecen cada vez más mensajes en las redes sociales y en los medios sobre las nuevas normas europeas en torno a los certificados energéticos:
- "A partir de 2030 no podrás vender una vivienda con certificado energético F o G."
- "Las viviendas antiguas españolas se volverán invendibles."
- "Pronto tendrás que invertir primero miles de euros antes de poder vender tu vivienda."
Son mensajes que provocan mucha inquietud. Sobre todo entre quienes ya poseen una vivienda en España o se plantean comprar una. Pero ¿son ciertos realmente estos mensajes?
La respuesta corta: no.
En este momento no existe ninguna ley española que establezca que una vivienda con certificado energético F o G no pueda venderse a partir de 2030. La directiva europea tampoco impone semejante prohibición de venta para las viviendas particulares. Eso no significa que no vaya a cambiar nada. De hecho, sí cambian muchas cosas, pero de forma distinta a lo que se suele pensar.
¿Qué es en realidad un certificado energético?
Al vender o alquilar una vivienda en España, el Certificado de Eficiencia Energética (CEE) es obligatorio desde hace años. El certificado indica cómo de eficiente es una vivienda desde el punto de vista energético, de forma comparable a las etiquetas que conocemos en otros países. Una vivienda recibe una calificación de la A (muy eficiente) a la G (menos eficiente).
Ese certificado sigue siendo obligatorio cuando se vende o alquila una vivienda. Las normas europeas ponen, además, más énfasis en mostrar la calificación en los anuncios y durante el proceso de venta.
¿De dónde viene la confusión?
La Unión Europea quiere que la totalidad del parque de viviendas sea climáticamente neutro como muy tarde en 2050. Suena ambicioso, y lo es. Pero la directiva europea deja mucho margen a los Estados miembros para decidir por sí mismos cómo quieren alcanzar ese objetivo. No impone ninguna prohibición general de venta o alquiler de viviendas con una calificación energética baja.
Muchos mensajes en internet mezclan diferentes objetivos europeos y planes nacionales. Así surge enseguida la idea de que millones de viviendas quedarían "prohibidas" en breve.
La realidad española
Quien circula con frecuencia por España ve de inmediato por qué este tema tiene tantos matices. Buena parte de las viviendas existentes se construyó en una época en la que el aislamiento apenas tenía importancia. Sobre todo en la Costa Blanca y la Costa Cálida, muchos apartamentos y villas tienen un certificado energético E, F o G.
Si España decidiera mañana que estas viviendas ya no pueden venderse ni alquilarse, eso tendría un impacto enorme en el mercado inmobiliario. Precisamente por eso muchos expertos esperan que España aplique la transición energética paso a paso, con regímenes transitorios, medidas de incentivo y un endurecimiento gradual de los requisitos, en lugar de una prohibición repentina.
¿Significa esto que no hay que hacer nada?
Eso también sería simplificar demasiado. La tendencia es clara. Las viviendas nuevas se construyen cada vez con mayor eficiencia energética y los compradores se fijan cada vez más en aspectos como:
- el aislamiento;
- las placas solares;
- las bombas de calor;
- el aire acondicionado eficiente;
- el doble acristalamiento;
- unos menores costes energéticos.
Por eso una vivienda energéticamente eficiente resultará probablemente más atractiva en el mercado. Pero eso no significa que una vivienda más antigua se vuelva automáticamente invendible. La ubicación, el mantenimiento, las vistas, el espacio exterior y el entorno siguen siendo, para muchos compradores, al menos igual de importantes.
Mi consejo
No te dejes llevar por titulares sensacionalistas. Sin duda llegarán requisitos más estrictos. Eso encaja con los objetivos climáticos europeos. Pero, a día de hoy, es sencillamente falso afirmar que las viviendas con una calificación energética baja no podrán venderse ni alquilarse en España a partir de 2030.
Quien compra una vivienda sí hace bien en fijarse en el rendimiento energético. No por miedo a una prohibición de venta, sino porque una vivienda energéticamente eficiente suele ser más confortable, tiene unos costes energéticos más bajos y puede resultar, a la larga, más atractiva para futuros compradores.
La realidad suele ser menos espectacular que el titular
En internet a veces parece que el mercado inmobiliario español vaya a ponerse patas arriba por completo en los próximos años. La práctica suele ser bastante más matizada.
España cambia. Siempre ha sido así. Las normas cambian, los impuestos cambian y también la sostenibilidad tiene un papel cada vez mayor. Pero una cosa ha permanecido igual durante las últimas décadas: la gente no elige España por un certificado energético. Elige el clima, la calidad de vida y la sensación que experimenta aquí. Y precisamente por eso es importante seguir distinguiendo los hechos de los mitos.
¿Tienes dudas sobre el certificado energético de una vivienda que te interesa, o sobre qué es lo más prudente a la hora de vender? Estaré encantado de echarte una mano y darte un consejo honesto.








